deporte y salud

Descalcificación ósea

Hablamos de descalcificación ósea cuando el esqueleto sufre un empobrecimiento insidioso del calcio. La pérdida de este y otros minerales disminuye la resistencia del esqueleto y promueve la aparición de fracturas y problemas articulares.

La desmineralización puede ser local o sistémica (difusa, es decir, a todos los huesos del organismo).

La descalcificación ósea sistémica tiene su máxima expresión en la osteoporosis, incluso si los dos eventos no siempre están conectados. También ocurre una disminución en la cantidad de calcio en el esqueleto en el caso de hiperparatiroidismo, un trastorno asociado con la hiperfunción de las glándulas paratiroides. En tales condiciones, existe una secreción exagerada de parathormona, un péptido que promueve la erosión ósea y participa en la homeostasis del calcio (se secreta en respuesta a la disminución del contenido de calcio en la sangre). La descalcificación también aumenta en casos de tumores óseos, enfermedad de Paget, tratamiento con medicamentos particulares y mieloma.

La inmovilidad prolongada, como resultado de ingestas o reflejos analgésicos, puede ir acompañada de descalcificación ósea local, es decir, limitada a segmentos inmovilizados.

Afortunadamente, en muchos casos, el problema no es la expresión de una enfermedad grave, sino la simple consecuencia de estilos de vida y hábitos alimenticios incorrectos. Particularmente en riesgo son las mujeres en el período posmenopáusico y los atletas, especialmente los de las mujeres, que asocian una actividad física intensa con una dieta baja en calorías.

Incluso las mujeres embarazadas y las madres lactantes, debido al aumento de la demanda de calcio, el primer feto y el recién nacido en ese momento, pueden experimentar problemas de descalcificación ósea.

Algunos consejos

Los astronautas que permanecen en órbita durante largos períodos de tiempo, debido a la ausencia de gravedad, sufren una rápida atrofia muscular y, a pesar de su corta edad, pueden desarrollar formas de desmineralización ósea. De hecho, al contrario de lo que se piensa, el hueso es un tejido extremadamente vital que cambia continuamente en respuesta a los estímulos internos y externos.

Hemos visto, por ejemplo, que algunas actividades físicas, como bailar y caminar, son más efectivas que otras (natación y ciclismo) para prevenir la rarefacción ósea. No es una coincidencia que el peso corporal, junto con la gravedad, estimule positivamente la calcificación, con el consiguiente aumento de la densidad esquelética.

Incluso si la actividad física trae beneficios importantes a cualquier edad, no debemos olvidar que la base de un esqueleto fuerte y robusto se coloca en la infancia. Los expertos aconsejan dirigir a sus hijos a la práctica de deportes regulares, que se realicen preferiblemente al aire libre (la luz solar es esencial para la síntesis de vitamina D, que a su vez es necesaria para la absorción y fijación del calcio).

La salud de los huesos también pasa por la alimentación regular.

El abuso de alcohol, café, sal y suplementos de fibra puede promover la descalcificación de los huesos. En su lugar, se recomiendan alimentos ricos en calcio, representados no solo por los productos lácteos (con sus ventajas y desventajas), sino también por el pescado, especialmente el azul, y por las legumbres.

Contenido medio de calcio en algunos alimentos

ALIMENTOSCalcio (mg) por 100 g de alimento
Quesos de condimento largo (parmesano, emmenthal)900-1100
Quesos de mediana edad (taleggio, fontina, provolone)600-900
Quesos frescos (ricotta, mozzarella, robiola)400-600
Pescado azul350
Cohete o cohete300
Almendras, nueces, avellanas.250-300
Col, nabos, col250
Brócoli, frijoles100-1250
camarones120
Leche magra y yogur100-120
Leche entera y yogur.80-100
espinacas80-100

Dado el alto grado de complejidad con el que organizamos el equilibrio interno de nuestro cuerpo, es esencial darse cuenta de que, para resolver el problema de la descalcificación ósea, el uso de suplementos masivos de calcio puede no ser suficiente. Por lo tanto, se deben hacer todos los esfuerzos razonables para mejorar la absorción y fijación del mineral tomado con la dieta. No solo fútbol, ​​sino también actividad física regular, exposición adecuada al sol y hábitos dietéticos en nombre del equilibrio y la sobriedad.