La nisina es una bacteriocina producida por cepas de Lactococcus Lactis, subespecie lactis y cremoris.

Las bacteriocinas son sustancias de una proteína de naturaleza sintetizada por algunas bacterias para impedir el crecimiento de otros microorganismos en el mismo ambiente. En particular, la nisina es activa contra el GRAM positivo (estreptococos, bacilos y clostridios), mientras que no tiene actividad contra el GRAM negativo.

Una vez que se toma, la nisina es rápidamente digerida e inactivada por las proteasas gástricas y pancreáticas; como consecuencia no afecta negativamente a la microflora intestinal humana. Su uso en el campo industrial se refiere principalmente al sector de alimentos, donde se agrega como conservante (E234) en jugos de frutas, salsas ácidas (mayonesa, ketchup), cremas de pastelería y productos lácteos (que se encuentran naturalmente en los productos lácteos). La nisina, en particular, realiza su acción antimicrobiana a pH ácido, mientras que ya está inactivada en condiciones de ligera basicidad.